jueves, 24 de junio de 2010

Pera que se creía banana

El que es pera no es banana
El que no es banana es pera
Y así hasta poner una mono-frutería
Buena parte de esas vitaminas
Buena parte dijo de nuevo que no
Vitaminas no va a ir
Pepe Lotudo el más banana de la frutería
Pepe Lotudo se cree banana
Alto taquito
¿es pera que se cree banana?
Caso para el doctor nervióptico
Pepe soy yo
Pepe sos vos
Mucho gusto
Pepe anda viendo películas de terror, doctor
Típico caso de pulmón
¿Qué más tiene?
Además tiene miedo
El pulmón
Cuentéme más
Busca que le digan que es la mejor banana de la frutería
Pulmón
¿Qué más?
Odia las peras porque dice que son pura agua
Pulmón resfriado, típico
¿Qué más, pero qué más?
Como pera que se cree banana necesita vitaminas para creérsela
Va a los cines a ver cine de terror
Con el resfrío que usted dice que tiene
Rara vez porque siempre es rara
Encuentra otra banana para hacerla puré
¿Dígame, este Pepe del que me habla de qué color tiene su cáscara?
No sabría decirle con exactitud
Pero me juego por un azul medio verdoso
O es azul o es verde
Dígame
Es que me pierdo en el medio de esos colores
Pero supongamos que es amarillo
¿Usted también es pera que se cree banana?
Para nada, doctor
Mi familia me conoce como pasa de uva sin semilla
Bueno, continuemos
Este caso es propio para los anales
Dígame
¿Pepe es recurrente?
Uf!
Si usted supiera
Si con eso describimos a un vicioso
Como dice usted tan científicamente de los anales
Incluso de noche se lo ve comiendo telarañas como loco
Yo diría que es demasiado recurrente
De chiquito le decíamos pera del olmo
Vio
Desde chiquito le hicimos la cruz
Esa misma que tiene en la frente
Típico
Le recomiendo té de hipopótamo en la cena
Y antes de dormir
Escúcheme bien
Diez pare carrito para que se le liberen los jugos estomacales
En ayunas dos vueltas en triciclo a la manzana
Gracias por su intención, doctor
Espero que con eso Pepe deje de creérsela
No se equivoque mi amigo
Eso no es para curarlo
Es para que se haga banana de una buena vez

martes, 22 de junio de 2010

Imaginación

Me ajusté el Truffaut
Para calcular el día
Cosa que no me acusen
De polizonte
Crucé
Caminé alegremente
Revelando la punta de la media entera
Pero se me veía parte de la media rota
Y seguí adelante
Antes de guarecerme en el reloj de la esquina
Un chanchito rascándose el lomo
Con un billete de dos pesos
Está de moda la moda, le dije
Tiempos eran cuando rengueabas
Te va a llegar la vista gorda
Y todo gracias a mi imaginación
Había una vez
Un par de medias impar
Media entera
Media rota
Y un chanchito diseñador de modas

jueves, 10 de junio de 2010

Escritura ortopédica

Escribo con el codo lo que borré con la mano
Una especie de DESGARRAMIENTO
Que supone algo así
-de parecido-a ese brote tenaz
-de parecido nada como cuando no lo hay-
Que supone lo que todos los imbéciles
En su cotidiana imbecilidad supone
Un DESGARRAMIENTO desgarrante
Nada más alejado de la realidad
(dijo el verdulero afinando su cábala tuberculosa)
Sí, señores-estamos cada vez más próximos
Lo cual
Es decir
No obstante se aleja esa cercanía
El desgarra
Yo miento
Ella desgarra
Miento al faltar a la verdad
Volviendo al verdulero y su cábala ancestral
Con el tubérculo a mano
Ata su perro en forma de palangana a un árbol seco
Y dice:
Usted, Daniel
¿Puedo decirle, Daniel?
Me pregunta el perro con el verdulero a mano
Usted, Daniel escribe con el brazo izquierdo
Se burla-DESGARRMIENTO
Señores hemos dado con el
Debemos silenciarnos antes de que se revelen
Los negativos

Frutas secas

Esa mujercita tenía frutas secas
Amontonadas en su corazón
Pero por alguna razón
Hurgué hacia otro compartimiento
Inútil huir del vaho fronterizo
Las frutas se escaparon por sus encías
Me apetecía frutalmente esa mujercita
Odiaba el café así que le propuse su propia cosecha
Comimos higos-peras-limas-ciruelas-damascos
Yo los acompañé con saliva de sueños
Mientras tragábamos vida eterna
Reímos
No sé si esto va a alcanzar
Pero se arremangó las frutas secas
Y culeamos toda la noche
Ella de vez en cuando me pasaba algo de fruta
Yo le pasaba hilos de muerte repentina y friolenta
Creo que al otro día ella se olvidó de la noche anterior
Del cielorraso y nuestro rostro aniquilado
Del odio al café
Del ritmo interno de mi corazón lento
Cuentan que las frutas se le pudrieron cerca
Cuentan que ahora vomita cereales y aves

miércoles, 9 de junio de 2010

El 3

¿Qué pienso cuando estoy solo?
Pienso en mi, en vos y en otro
Porque el número tres es
el antídoto para las soledades
¿Qué pienso cuando estoy solo?
Pienso en vos y en otro levantándome
Por eso al número tres hay que hacerlo crecer
Exponencialmente hasta adueñarnos
De los medios para hacer números tres

Los hambrientos

Vienen de todos lados
Engullendo aire desconsolado
Son los hambrientos
Los que engordan el ganado ajeno
Y cuentan vacas llenas en los sueños
En sus canastas vacías
Prósperas venganzas florecen
Desde sus estómagos
Conectados a sus cerebros
También arroces crecen
Acero y pólvora
Que pronto serán piedra en la gomera
Uno de ellos clama alertado
Nuestro estómago es internacional
Entonces
Las canastas se unen
Las cosechas se unen
Sus corazones hambrientos se unen
Son los hambrientos
Mis hermanos de combate

lunes, 7 de junio de 2010

Amigo Retamar


El amigo Ernesto Drake

Me ha hablado de vos

Amigo Retamar

Y ahora que lo pienso

Recuerdo que no me equivoqué

Al imaginarte desafiando al mar

Como un Ulises cualquiera a la orilla del malecón

Ah! Retamar si supieras

Si supiera yo dejar de escribir poemas

Y desafiar a ese mar siempre reluciente y destructor

Porque en tardes como estas

Con los parlantes de los vecinos en las veredas

El inmundo desatino de la carne asada

De este Domingo de mierda que agiganta la pereza

Podría yo bien dejar de pensar en su ausencia

Amigo Retamar

Hay quienes reclaman aullidos de lobas

Manzanas tibias de labios crudos

Un sifón de gases vitales rompenarices

Un soplido letal comparado a los rezos de ella

Ah! El mar Retamar

Extraño tanto el mar

Que he preferido crispar la frente

Con guirnaldas dialécticas y aromadas

Vaya que se puede decir mar sin hablar de él

Escribir en su declaración ausente

Mar, mar

Inmenso mar

No soy yo el que te nombra

Es que estoy tan viejo

Que puedo decir hasta dónde me puedo repetir

¡He aprendido tan dolosamente a decir!

Que solo me suaviza la calidez del mundo

Así escuché hablar de vos Retamar

Y retomé mi marcha imprudente

Por el empedrado jardín de coyotes y quirquinchos

Gracias por el fuego

El cuervo que picaba su cerebro
Me ha dejado sin ojos por un poema
Me ha entregado a los desniveles
Y al apetito de los atardeceres
Yo le dije estoy envejeciendo
Ella vomitaba fuego y algo de incienso
Las llamas se le metían para adentro
Esas mismas llamas que flotaban en sus cabellos
A veces me revisa cuando está calma
Otras, el cuervo pasa
Con su voz repitiendo
Vos rara vez sabés hacerlo
Eso de tu rol de embustero
En defensa
Ciego palpando la falta de todo
Esa moral te hace tonta
Te afea
Ciego le repartía
Besos querida
Gracias por el fuego