martes, 17 de enero de 2012

La calle a la que le falta algo y ningún idiota...


Esta mañana repartiendo mariposas y masajes
Encontré una calle preciosa
Era como abrir la ventana en verano después de una tormenta
Fresca la calle
Iluminada sólo por el escozor de un sol imbécil
Me habían contado que las calles con sus árboles
Y soles imbéciles hablaban
Recitaban poemas y acunaban canciones
Pero esta calle preciosa que encontré esta mañana
Era la excepción
Era muda
Tonta
Imbécil giraba flamante en su silencio
Preciosa calle que encontré
Decorada con cristiana fila de automóviles
Capturada por el ronroneo de la cadena de la bicicleta del cartero
Que no trae cartas y ni llega a un primer golpe
Me dijeron que esta calle se merecía el record mundial en poesía
Que en su preciosura leería cosas así por el estilo:

Nada
Ven, en esta preciosura de calle no hay nada
Y sin embargo
Ningún idiota puede escaparse de lo que le falta.


Y se fue la mañana y la callecita preciosa
La vi partir su espalda rubia de costumbre
Lo que faltaba
Era…
Olvidé lo que faltaba.