domingo, 25 de septiembre de 2011

Pompas de razón

Siempre vas a tener revoloteando mis malos pensamientos.
El sol da en la vereda de enfrente y no soporto la tensión infructuosa de mi glande.
El vecino aburrido lava su auto porque no puede lavarse él como lo hago yo pensando en vos.
Me lavo.
De una parte de mí.
De un horizonte mío pienso en esa ciudad tan administrativa llamada vida.
En lavar mi auto como imagino inundar mi jodido glande en tu agua que no he de beber.
El vecino no tiene malos pensamientos :sublima con pompas de razón.
Y de todo lo que he dicho al día de hoy, lo peor es que el sol siempre termina en el frente.