martes, 25 de enero de 2011

Teoría moderna del éxito

Teoría moderna del éxito, jugando al pan y queso: de ninguna cabeza se escapa el triunfo. La vergüenza es execrable, pero infinita. Con razón (o sin ella) un rendido puede escupir y tomarse un descanso. Embriagarse es parte del juego, aunque empache.

-¿cómo andás vos?

-yo, viendo. Apunta un indeciso rendido mientras abre el paraguas de la bandera blanca.

-te convidaría un poco de paraguas si no fuera.

-no importa, ya vas a recordar, si es que tenés algo qué recordar.

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............................................................................................................la herencia familiar, pos, el éxito con temor a lavarse el pelo con Wellapons: a lo sumo, ir detrás del futuro que hecha luz cuando me acaricias con tus piernas. Pendiente, la música con sus clásicos (porqué no... muchas gracias, buenas noches) cuatro acordes tiene su 14 de febrero. Un parche a lo Minguito pero emperifollado a lo Tolengo. Casi todo queda, casi. Otra, otra. El que no salta, el que no salta no mama, y el que no afana es escritor frustrado.

Naturalmente, el carnaval sueña con ganas de ganar; por única vez desde que se abrió el paraguas.