lunes, 13 de septiembre de 2010

Marta

A la tarde, frente al parque
Marta se muestra en su peso específico
Y no es que hablar de peso signifique
Una piedra o una manzana
Sino el valor terrestre de sus achaques y sus infiernos personales

A la tarde, Marta comprende al amor tullido
Critico prescripto que la molía con verbos y adjetivos
Porque lo específico de su peso
Le dio alas y escudo para decretar huelgas y ataques
Al opresor tan bien educado de frente pequeña y ojos confusos
Que sale de la casa tirando pedos molesto

Marta, tragando viento contento, respira
Y me llama Danielo como lo hace cuando la felicidad le hace cosquillas
Y me hereda las sandalias voladoras marca Perseo
Ráfagas de porvenir y una lámpara para alimentarme
Los días de liberación como éste en que Marta
Por fin respira viento contento y frutal
Y sonríe.

A mi madre.