lunes, 26 de julio de 2010

H

Estoy cumpliendo tus recuerdos
en ese orden comienzan las despedidas



Entre un millón y medio de gente que no desea conocerse
Estabas vos salida de algún suburbio desconocido hasta entonces por mi
Llegaste batiendo tus palmas, es decir, tu cuerpo sobre el mío
Languideciendo para restaurar el circuito que disminuía y crecía
Y luego nos iluminaba hasta enceguecernos con voracidad
La ciudad y el hambre nos acompañaba diligentemente
Mientras vos saludabas con tu rodilla derecha una parte de mi
Noche de cartas legendarias y caserías a turistas distraídos
Íbamos triturando años de indigencia reparando el daño con finales felices
¿acaso no es ese puente el modo de despedirse sin advertir?
Porque las clases de introducción al universo han terminado
En el galpón de la calle San Juan en donde esperábamos
Sonrientemente las de historia o las de lógica
¡Qué discretos eran nuestros docentes!
Si hasta en silencio podíamos aprender la solidaridad del mundo
Y sus truculentas variaciones
De la punta del ovillo poco después de encontrarla
Salíamos y solíamos creer con frecuencia
En la delicadeza de las bellas artes y de la música mezclada con Ferné
Todo eso se interrumpía con tu ola de verano
Con la bofetada al hombre común en una noche vulgar para no olvidar
Medusa llegaba con su cabeza repleta de penes
Y nos dictaba que nuestra formación aún estaba incompleta
Que éramos seres mas que vulgares vanos insulsos
De ahí adentro
De tu arcoiris virgen se anticipaba eso de mirar de frente
Ahora retozamos inmóviles en tu huerto gris del saludo permanente
De vez en cuando entre injustas diversificaciones
Veo tu perfil adoptando la dureza del sigilo que busca a otro para educarlo.