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We´ll always have París

¿A qué se debe tanta algarabía? Suponemos que se trata de moral Sobre La Moral Y nosotros preguntamos: ¿A qué se debe? Tanta algarabía para La Moral O mejor dicho: Pendejos de mierda, cállense que les doy un sopapo El mundo está perdido desde entonces Pero los pendejos ésos lo encontraron Si, si Y recuerdo que va a ser zona de procedimiento Con el Mariano Acosta a la cabeza Incluyendo los otros 21 loquitos Mejor ejemplo de un imperativo moral: Tomarse el colegio La facultad La cama La casa La red Hay que tomar más De todo un poco para hallar nuestro propio París París o el Mariano Acosta O la madrugada esa en la esquina del Abasto O el verano pasado Sin dudas, París siempre lo tendremos para nosotros Las condiciones de responsabilidad puestas al hombro O en el lomo de mi gato que tuerce el lomo por comida Quiere su París diario también ¿Por qué no? Todos aprendemos por igual quisiera creer un miembro activo de Carta Abierta ...

Un encuentro fascinate

Si te vieran la espalda, otra sería la historia. No la de los algodones de nuestro colage, del cielo confuso salido de la farmacia o equivalentemente de un súper mercado, que es nuestro, al fin-adviértase que vamos camino hacia alguna parte- que no admite señales ajenas, y porque mi aversión a las mudanzas (fantástico delator del paso del tiempo) o tu aberración (¡Oh! tiempo del paso fantástico y delator) por los volcanes de la isla, son perversamente proporcionales a los desajustes estéticos. De ahí en más, nos merecemos ser acechados por esos energúmenos que piensan ser reales. Eso nos trajo hasta aquí, a mi como el autor intelectual, es decir, el aturdidor de gorriones; y a vos como el editor. Digámoslo de otro modo: mi seudo-mimo y yo, sacamos a la luz a dos monstruos de la literatura universal, hoy buscándonos para ajustar cuentas. Retomando lo que nos trajo hasta aquí, yo y yo mimo, una sola persona, debe prepararse para ese encuentro fascinante con los energúmenos. Con la espal...

Del niño feliz Díaz

Pobrecito el changuito. Desde que sus padres se encargaron de transmitir infaliblemente la herencia enfermante de la miseria a sus huesos, el changuito sólo se ocupa en dejarse llevar. Y no es que el olor a ropa sucia, y a cuerpo sucio afecte en algún sentido la opinión o la certeza sobre su rol en la vida; de ninguna manera, el changuito y nosotros creemos con todo nuestro ser lo que le espera. Dan lástima, él y sus dos hermanitos más chicos a los que les enseña a usar el mouse y el teclado para jugar al Counter Strike. De su siempre pululante herencia, seguro sentirá que algo bueno hay detrás de tanta obscenidad. Estar a cargo de sus hermanitos que lo siguen a todos lados, es ser el líder del grupo comando que aniquila terroristas. Vaya a saber, la verdad que uno cuando piensa o cuando los ve vagando por la avenida en busca de la monedita para pagar la hora en el ciber, también logra una especie de ignición insobornable que nos alienta a asegurar el desenlace de sus vidas. ...

Elucubraciones del lenguaje

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Un anal izado dirigióse a su anal izante: -Sospecho que gozáis de mi.

Las manos temperamentales

Quiso hacerla cortita y tiró un me voy que lo sintió medio aterciopelado. Claro, no hay cintura que aguante un jab tan imprevisto. Después dijo, sacáme vos, yo soy una curita nada más . Golpe bajo y el arbitro mirando a otro lado. Con las pelotas hechas pelotas, se retorcía pensando-o mientras se retorcía, pensando. Yo me voy, espero que me saqués de una vez por toda . Lo que sigue a continuación debería llamarse: Guía para saber cuándo pasa el tiempo, porque él, como ya sabemos, retorciéndose de dolor en el piso, busca razones para explicar tanta osadía suya para venir a desafiarlo, a él, conocido en el ambiente como Tableta de dulce de leche por su consabida destreza para endulzar a sus oponentes¿ En qué momento ella pudo lanzar tantos golpes seguidos? Odiaba justificarse cuando perdía, pero el odio recrudecía cuando los críticos pedían explicación por sus tácticas muy poco ortodoxas que lo hacían arriesgar peleas consabidas de fáciles. Llorando, nuestro héroe estaba llo...

Autor desconocido

En un estante de Los primos encontré un libro amarillento y breve que se titulaba “Caperucita feroz y el lobo rojo”, de autor desconocido. Lo breve del libro era lo increíble, duraba una oración. Poco importaba el falseo de la historia original;la oración consistía en la siguiente configuración: "vuelta del bosque, el cazador le preguntó si se había encontrado con el lobo rojo, caperucita feroz respondió en medio de un gran bostezo: nunca lo vi, saborearlo me impidió verlo". Para uno de los primos, se trataba de un ejemplar sin valor,pero paradójicamente se negó a vendermelo.El inquietante caso del libro breve y amarillento todavía mantiene en vilo mis últimas noches cuando pienso en lo que caperucita quiso decir con eso de "saborearlo me impidió verlo".De cualquier forma,aunque me encapriche por darle sentido y comparar la historia con la mia propia,el ejemplar sigue en el estante en que lo encontré y con seguridad, uno de los primos se encargó de tasarlo debidamen...

Besos por celular

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-Rendí bien -10 saqué. Te quiero. -Sí, si, ésa miremos. -¿Querés que tomemos algo ahora? -¡Uy!, sí. Los tostados son lo que más me gusta. -Dale, vení que ya empezó. Te quiero. -Abrí recién una cerveza. ¿querés o preferís otra cosa? -Me gusta el olor a queso derretido. -Sí, mejor que la metáfora son los arrumacos. Quiero. -Ok, me porto bien entonces. -Este es un momento que determina mi vida. -Va a salir bien. -Gauuu. -Sí, ahí estoy...bien cerca de vos. Te quiero. -Yo también...me estoy babeando con tus fotos de Bicho de ciudad. -¿Vamos a dormir?¿puedo ir adelante? -¡Qué lindo! -Te quiero mucho, pero mucho ¿entendés?