Bien dicho: sos un inconsciente , cuando éstos hablan de mi y de mi acuciosa obstinación. Lo que ocurre es que no entienden el sistema, tampoco hago mucho por advertirles, es mío y en todo caso: no es mío. Pero lo mejor del asunto, es que lo creen mejor que yo. Lechugón, arrecho o cuanto adjetivo se materialice en alguna reunión, siempre es necesario dejar a mano migajas para no perderse, escamotear el asunto es parte de la fe. Sublime y porosa, anticuada y repetitiva; va a reiterarse incesantemente hasta que la acepten, sin embargo no va a acabar. Como un hueco en la pared que chifla un ventilete de la puta madre(sublimé). Las putas también chiflan, y aunque los amigos se retuerzan de envidia por mi devoción fortuita y fugaz por Luciana, la de caderas anchas que me la chupaba como si fuera un caramelo de miel, el ventilete me regocija de puta madre. El amigo, bien: caramelo de miel de hule. Nada como esperar con la puerta entreabierta, y claro está, con algo de sencillo en el bolsillo...